MAMÁS ESTRESADAS, BEBÉS COMPRIMIDOS

Es bastante común escuchar durante el embarazo las típicas expresiones: “El bebé siente todo lo que te pasa”, “¡Tranquilízate! Esto no es bueno para el bebé”…

Pero ¿realmente somos capaces de analizar lo que pasa cuando nos estresamos? ¿Nos informamos del fuerte impacto que esto genera sobre el proceso de formar un bebé? ¿Somos conscientes de las secuelas que deja este “shock” en el momento de gestación en la que nos encontramos?

Debemos saber que como respuesta para enfrentarse al estrés de la madre, el bebé va a generar ciertas hormonas que harán que algunos órganos como el hígado y el riñón de la madre se vean comprometidos en cuanto a un buen funcionamiento. Además de poner en compromiso a los órganos del bebé que fabrican dichas hormonas.

Si ha todo esto le sumamos que la madre es sedentaria y sufre sobrepeso debido a una alimentación no sana, se generan sustancias adrenérgicas que harán que el útero esté encogido, atrapado, sin movimiento. Como consecuencia el bebe no tendrá espacio suficiente para moverse, para ser libre. Será un bebé con poca capacidad de flotación en la barriga de la madre, con compresiones y con un patrón que lo arrastrará en el postparto.

Este mismo estrés hará que el diafragma torácico de la madre no trabaje adecuadamente generando tensiones. Un diafragma comprimido provoca que las vísceras no se muevan como deben, entre ellas el hígado. Un hígado de una mujer embarazada poco libre no es un buen indicativo, puesto debe funcionar rozando la perfección para poder gestionar su propio sistema y el del bebe. Si se congestiona no habrá capacidad de filtrado.

La congestión del diafragma torácico hará que la presiones entre pelvis, tórax y craneo no estén equilibradas. Esto va a ocasionar un mal sincronismo y una alteración de la postura. Podrán aparecer dolores de espalda, dolores de cabeza, tensiones musculares, ciáticas, alteraciones del sistema nervioso, hemorragias, contracciones previas, etc… todos ellos ocasionados por un mal funcionamiento del sistema.

La osteopatía te ayudará encontrando el equilibrio durante tu embarazo. Analizando cual es la causa de todo tu desajuste y llevando a tu sistema hacia la salud.

A todo ello deberás sumar una buena gestión del estrés cambiando hábitos de vida que probablemente lleven instaurados en ti muchos años. Pero todo suma. El cambio debe empezar por ti. Empecemos por una buena pauta alimenticia con los suplementos naturales adecuados para la fase de gestación en la que te encuentres, práctica de actividad física en tu día a día y momentos de conexión contigo misma y tu bebe.

Estaré encantada de ayudarte a ello.

MIRIAM LOPEZ

Osteopata en Bunkay