Osteopatía y embarazo

El embarazo es un buen momento para conocer todo lo que puede hacer por ti esta terapia que buscar integrar todos los cambios físicos, fisiológicos y hormonales en los que te encuentras inmersa.

Desde el respeto por el momento del embarazo en el que te encuentras, la osteopatía espera a través de la escucha y mediante técnicas articulatorias, funcionales y craneales, potenciar tu salud y la de tu bebe.

Lo que la hace más potente es sumar unos buenos hábitos alimenticios y practicar deporte adaptado a tu momento del embarazo. Interesante la práctica de deportes sin impacto, que te hagan trabajar la fuerza para afrontar el momento del parto, que te hagan tomar conciencia corporal, mejoren tu control postural, mejoren tu mecánica respiratoria y flexibilicen tu sistema.

Cabe destacar que el tratamiento osteopático puede empezar previo al embarazo para facilitar y garantizar un buen proceso durante los nueve meses de gestación. Puede ayudarte a solucionar los cada vez más comunes problemas de infertilidad. Estos pueden estar causados por alguna disfunción ginecológica, estructura de la pelvis, emocionales o por el estrés del momento concepción.

El tratamiento durante el primer trimestre del embarazo debe focalizarse en los principales síntomas que sufres, como pueden ser: nauseas, vómitos… presentes normalmente hasta el tercer mes, donde se implanta la placenta.

En el segundo trimestre aparecen los dolores dorsales, lumbares, pubalgias… sin olvidar las compresiones del suelo pélvico y la posible amenaza de parto prematuro. Para todo ello existe una explicación médica y un acompañamiento osteopático que hará que salgas de la crisis aguda de dolor, dará espacio a tus vísceras, y hará que se muevan con mayor libertad generando espacio para que tu bebe pueda moverse libremente y sin compresiones.

En el tercer trimestre, el tratamiento busca el estado óptimo tuyo como madre para el momento del parto. Analizar la posición de tu bebe, facilitar su encajado, liberar tu pelvis, equilibrar tu sistema nervioso para una buena conexión y trabajar tu tórax, costillas y mediastino para prepararlos para el momento de la lactancia materna, pueden ser unos de los principales objetivos.

En el postparto debe haber un trabajo de equilibrado. Todo debe volver a su lugar. Prestando especial atención a posibles complicaciones que pueden haberse producido en el parto: cicatrices, episiotomías, el uso de fórceps o ventosas, diástasis, hernias umbilicales…

Sea como sea, estés en el punto que estés, desde la osteopatía podemos hacer mucho por ti. Siempre respetando tu momento, tu historia y tu manera de afrontar este cambio de vida.

Cada paciente requiere un tratamiento personalizado. No existen los protocolos. Lo bonito de esta profesión es poderte escuchar, encontrar tu disfunción, ofrecerte una solución y seguir esperando a que se produzca el cambio.

Estaré encantada de poderte acompañar en el proceso.

MIRIAM LOPEZ

Diplomada en Osteopatia (EOB)